¿Qué es la Denominación de Origen?

Las Denominaciones de Origen se corresponden con zonas territoriales.

En ocasiones la D.O. se corresponde con comunidades autónomas, como ocurre en casos como la D.O. Vinos de Madrid, que señala que los vinos son producidos en la Comunidad de Madrid, siguiendo unos requisitos y normativas y pasando por una serie de controles de calidad.

En otras ocasiones la D.O. para un tipo de producto se debe a las características especiales en las que se elabora el producto en un territorio determinado, bajo unas premisas comunes en la forma de trabajo, tipos de suelo, condiciones medioambientales, etc. Es el caso de la D.O. Ribera del Duero, por poner solo un ejemplo.

Cada D.O. se regula mediante una serie de leyes orgánicas, decretos, órdenes ministeriales, reglamentos y disposiciones. Los encargados de velar por el cumplimiento de las diferentes normativas son los llamados Consejos Reguladores. En el caso del vino, por ejemplo, hay que pasar por unos estrictos controles relativos a la forma de procesado, la procedencia de la uva, etcétera.

 

¿Para qué sirve la Denominación de Origen?

  • Las Denominaciones de Origen garantizan y controlan la calidad y el origen de sus productos. Esto es garantizado, entre otras formas, a través de la contra etiqueta o sello de garantía.

Las Denominaciones de Origen sirven además para mantener las características del producto ligadas al territorio al que pertenezcan y su singularidad, de forma que el producto elaborado y producido en esa zona sea único y diferenciado del resto.

  • Promocionar la marca es la segunda función más importante de las Denominaciones de Origen. La promoción se lleva tanto en el interior como en el exterior del país, buscando la apertura de nuevos mercados y la consolidación del producto allí donde ya está implantado.

Además, esto contribuye a potenciar la imagen de los territorios que pertenecen a la Denominación de Origen, aumentando la inversión en la zona, atrayendo al turismo y generando ingresos que revierten en la misma.

  • Una Denominación de Origen también realiza una defensa activa de su propio nombre y de los derechos de propiedad industrial que tenga ligados. Esto supone una garantía en lo relativo a la protección y prevención frente al fraude, evitando posibles engaños a los consumidores o el indebido aprovechamiento de la notoriedad de la D.O.

 

  • Las Denominaciones de Origen favorecen igualmente la estructuración del sector. En el caso del vino, una D.O. agrupa en su seno a bodegueros y viticultores, que adoptan las decisiones en sus órganos de gobierno, donde están representados paritariamente, tanto en derechos como en número. Así se busca un equilibrio de intereses.

 

Requisitos para obtener la calificación de Denominación de Origen

  • Los vinos deben ser elaborados con uvas procedentes de la zona geográfica que pertenezca a la D.O.
  • Los vinos deben contar con una calidad y unas características especiales que solo puedan conseguirse en el medio geográfico en el que hayan sido elaborados.
  • Deben transcurrir al menos 5 años desde que el vino haya sido reconocido como producto del territorio de la D.O.

 

En la actualidad hay 96 Denominaciones de Origen Protegidas (DOP) del vino en España, repartidas entre las V.P. (19 Vinos de Pago) D.O. (67 Denominaciones de Origen), D.O.Ca. (2 Denominaciones de Origen Calificadas) y V.C. (8 Vinos de Calidad).

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